Por 18 años fue diputado –desde 2002 a 2018- y antes fue concejal de la comuna de Buin. Hoy, el abogado, José Antonio Kast, es el timonel del, recientemente, registrado Partido Republicano, cuyo eslogan es “Modernización, orden y autoridad”, y en el que la imagen del sector se asemeja a la del Capitán América.

Antes de aventurarse a formar su propio sector político, en 2016 decidió dejar de pertenecer a las filas de la Unión Demócrata Independiente (UDI). Hasta ahora, Kast se ha convertido en una figura crítica de la segunda administración del Presidente, Sebastián Piñera, incluso, no tuvo inconvenientes en hablar del cambio de Gabinete de la semana pasada, señalando en la prensa que “en el comité político, hablando como analista, habría hecho algunos ajustes…en la relación con el Parlamento que se lleva en la Segpres” –aludiendo sin decir el nombre de Gonzalo Blumel-.

Agregó, respecto de este mismo cambio de Gabinete, que “también habría cortado varios ministerios, los habría dejado todos bajo el alero del Ministerio del Interior” –y, de nuevo, sin dar sus nombres, obviamente, hizo alusión al Ministro de Hacienda, Felipe Larraín y al titular de la cartera del Trabajo, Nicolás Monckeberg-. Añadió en redes sociales que “el Gobierno necesitaba un ajuste profundo y radical, para volver a reimpulsar el programa de campaña. Sin embargo, terminó haciendo cambios menores que no se hacen cargo de los problemas de fondo”.

¿Qué es lo que está observando José Antonio Kast que otros, quizás, también pertenecen a la clase política han dejado, simplemente, de observar? Hay analistas que plantean que, entre sus características, está el leer el contexto global por el que atraviesa Chile, leer la frustración de la ciudadanía y su desapego con la política,  leer que, en general, los partidos políticos, si bien, tienen ofertas, éstas no son atractivas, no son interesantes y no sintonizan con una sociedad cada vez más empoderada.

Si bien, el ex candidato presidencial es de derecha y su eventual capitalización de votos, para algunos no se da, porque sea de derecha, sino por tratarse, más bien, de un personaje populista –sin ser demagogo, en todo caso- que simplifica problemas que son complejos y como su visión es blanco o negro de la realidad –sin matices, de por medio-, se transforma en una respuesta, tanto al fracaso de la izquierda como de la derecha. Otros entendidos en la materia, señalan que José Antonio Kast utiliza medios simples para transmitir sus ideas y no es, precisamente, un personaje débil políticamente, todo lo contrario, es denso desde el punto de vista de la política.

¡El miedo de Chile Vamos!

Sobre la reacción de Chile Vamos –alianza oficialista que no le pareció muy buena idea la irrupción de Kast, creando un partido político propio-, el timonel del Partido Republicano –por estos días en formación-, ha manifestado que ve cierto nerviosismo y tensión y se declara feliz, “trabajando por un proyecto que nos llena el espíritu y entendemos y sabíamos que, esto, iba a generar algún par de reacciones por parte de la coalición gobernante, porque aparece un nuevo actor ya institucionalizado”.

Dentro de Chile Vamos, son varios los dirigentes que comenzaron a emplazar a Kast para que decida o no integrarse a este conglomerado oficialista. Y sobre este tema, el ex candidato presidencial ha señalado que, primero, tiene que esperar que el Partido Republicano se constituya como tal, dejando de ser un movimiento. En la Tercera TV, por ejemplo, afirmó lo siguiente: “No tendría sentido que nosotros, hoy día, diéramos ese paso (de integrarse a Chile Vamos), porque Chile Vamos tiene que clarificar, primero, cuál es la línea de acción que va a seguir hacia adelante, ¿se van a ajustar al programa de Gobierno o van a seguir zigzaguenado? Hay algunas materias  en las cuales, nosotros estamos muy conformes con lo que está haciendo el Gobierno como es en el área de educación…”.  Agregó que “ellos me van a plantear que para invitarnos tenemos que ser partido, si hay tantas dudas existenciales, aclarémosle las dudas al conglomerado y logremos las firmas como Partido Republicano y, después, iremos viendo cómo se desenvuelve…”.

Populismo de derecha

En conversación con The Times Chile, el analista político, Fernando García Naddaf,  asegura que “José Antonio Kast responde, no sólo a una situación local, nacional de la política tal cual se está planteando, sino que, además, es parte de un movimiento que es bastante más cultural, que es global, que tiene que ver hacia dónde se está dirigiendo el mundo. José Antonio Kast, de cierta manera, expresa lo que hoy día se conoce como populismo de derecha, porque tiene todos los rasgos”.

Agrega el especialista que “el populismo de derecha tiene que ver con esta idea de no confiar en las instituciones tradicionales, con instituciones que a él mismo le dieron un cierto poder, se siente, de alguna manera, voz del pueblo y tiene, hoy día, un espacio especial, porque, precisamente, existe una suerte de disferenciamiento de todas las instituciones que se generaron en el Siglo XX. No sólo en la ultra- derecha y la izquierda, los partidos políticos, los sindicatos, la iglesia, el Estado-nación, todo esto que empieza a erosionar, a fragmentarse, a hacerse más líquido, hoy día empieza a tomar otras formas, estas formas son como reinventadas del poder. Alguien dice ¡yo tengo el poder!, ¡yo represento mejor al pueblo! Y esto se da, en un marco cultural que está desestructurado.

-¿Cuáles son las características o aspectos, para explicarle a los lectores, de lo que se llama populismo de derecha?

Todo populismo tiene rasgos que son compartidos. Uno, es que el líder populista encarna o se siente encarnando la voz del pueblo, sea lo que sea el pueblo. En segundo lugar, hay una deslegitimación en las instituciones tradicionales que las sociedades han heredado, en este caso, por ejemplo, los partidos políticos tradicionales quedan de lado. En todo eso, cabe todo tipo de populismo, populismo de izquierda y de derecha. El populismo de derecha tiene el carácter de que, en cierta manera, buscan reenganchar su discurso con los sectores que buscan mantener estructuras de poder, en eso con conservadores.

-¿Qué busca un populista de derecha?

Volver a ideas nacionalistas, fortalecer ideas morales y que, quizás, la modernidad venía dejando de lado. Vuelven a resignificar la idea del matrimonio, del Estado-nación, el nacionalismo, la familia, la propiedad privada, ciertos tipos de moralidad, todos los modelos que son conservadores, no son progresistas. Entonces, a través de la táctica populista buscan y reenganchan con todo lo que son todas estas ideas conservadoras que nosotros veníamos arrastrando del Siglo XX.

-Entonces, ¿la irrupción de José Antonio Kast surge, porque hay una suerte de destrucción de los propios partidos políticos?

Lo que pasa es que hay una erosión de todo tipo de institución, la política tradicional, los sindicatos, las iglesias, todas las instituciones que antes servían para interpretar la realidad, para armarla, todas esas instituciones están,  actualmente, totalmente erosionadas, fragmentadas, desestructuradas. Entonces, en este caos donde no hay referencias, surge algún tipo de líder o líderes que dicen: ¡estas cosas no sirven!, ¡yo sí encarno y represento al pueblo!

-¿Qué contenido del pueblo se representa?

Estos contenidos que representa un populismo de derecha tienen que ver con valores, insisto, que son conservadores, es decir, instituciones que son heredadas, no son progresistas, son heredadas del Siglo, incluso, XIX. No sé si es culpa de los partidos políticos, lo veo como un tema mucho más cultural. Nadie tiene, hoy día, la capacidad, los medios de comunicación ya no son los de antes, antes había medios de comunicación grandes que podían interpretar toda la realidad in situ, hay pequeños medios en varias partes, con pequeñas audiencias que están interpretando la realidad. No es culpa de los partidos políticos, es culpa de todo un proceso cultural que nos tiene a todos des-referenciados.

Por: Daisy Castillo Triviños

 

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