Sauna, piscina, sala de cine: así son los búnkeres de lujo para sobrevivir al apocalipsis

Tendencia 19 de agosto de 2019 Por
La proliferación de amenazas como los ciberataques, el terrorismo y el cambio climático ha disparado la oferta y la demanda de refugios de alta seguridad que ofrecen hasta piscinas, salas de cine y campos de tiro

5d5ac5bc7c0e0

Sesenta metros bajo tierra, en Kansas. En su propuesta para potenciales compradores, Larry Hall habla de los techos altos y las espaciosas salas de estar de su condominio. También menciona la piscina, los saunas y la sala de cine. Pero lo que en verdad hace único y deseable al desarrollo inmobiliario, en su opinión, es la capacidad para sobrevivir el apocalipsis allí.

Hall ha transformado una bóveda que servía para almacenar misiles nucleares del ejército estadounidense en un condominio de lujo construido quince pisos bajo la corteza terrestre. Es uno de los pioneros entre un grupo de desarrolladores inmobiliarios que están enfocando sus inversiones en las praderas centrales y las faldas occidentales de Estados Unidos: son los capitalistas para el fin del mundo.

1
2
4



Durante generaciones, los estadounidenses se han preparado para el posible colapso de la sociedad. Construyeron refugios nucleares durante la Guerra Fría y escondites con suministros en los sótanos antes del fallo informático milenario del 2000, apodado Y2K. No obstante, no fue sino hasta hace algunos años que la previsión en caso de desastre, hecha a medida individual, ha crecido tanto como para volverse un negocio multimillonario. Se ha disparado ante la aparición casi interminable de amenazas nuevas y amenazas clásicas reavivadas, desde el cambio climático hasta el terrorismo, así como los ciberataques y los disturbios civiles.

5
6
7



Los constructores y los agentes inmobiliarios de los búnkeres han surgido como actores clave en esta industria. Ellos ven en los terrenos del interior estadounidense, con amplios espacios, un excelente sitio para construir. Además, la historia está a su favor: durante la Guerra Fría, lasa fuerzas armadas de Estados Unidos gastaron miles de millones de dólares en la construcción de ojivas nucleares, que se escondieron en guaridas bajo tierra en todo el país, pero especialmente en Kansas, Nebraska, Oklahoma y Nuevo México. Estos escondites, ya sin ninguna bomba dentro, ahora están a la venta y hay civiles emprendedores que los están comprando por precios (relativamente) baratos para transformarlos en propiedades. Los clientes en busca de los nuevos refugios abundan.

8
9
10



Los doce apartamentos del Survival Condo (condominio de la supervivencia), el sitio construido por Larry Hall, se vendieron con precios iniciales de 1,3 millones de dólares. Hall dijo que cuando comenzó a comercializar las unidades, más o menos en 2011, todas se vendieron en cuestión de meses.

Para Hall y para muchos en su ámbito este es un llamado, no solo un negocio. “Estoy salvando vidas”, dijo en una visita reciente al búnker en Kansas, cuya ubicación exacta insistió en mantener en secreto. “Esto es algo que me hace sentir orgulloso”, agregó, después de entrar al ascensor que hace un largo descenso al interior de la Tierra.

12
11


El miedo vende mejor que el sexo”, indicó Hoopes. “Si puedes hacer que la gente tenga miedo, puedes venderle todo tipo de cosas”, agregó, “y eso incluye búnkeres”.


 
 

THE TIMES

Noticias y actualidad de Chile y del mundo. Política, economía, deportes, cultura, ciencia, ocio y sociedad

Te puede interesar