Gregory Cohen y Javier Mora protagonizan versión 2.0 de “Don Quijote”

Espectáculo 16 de mayo de 2019 Por
Abril y mayo han sido meses de renovación de la cartelera teatral capitalina, donde "El acompañamiento", irrumpe apelando a un guión original, resultado de la creatividad del dramaturgo argentino Carlos Gorostica y que hace algunos años había tomado palco en el circuito cultural criollo, justamente bajo la dirección de Claudio Valenzuela, quien popularizara al mítico personaje "Cochiguaz", mismo profesional que hoy asume la responsabilidad de reeditar este espectáculo. El desafío no ha sido menor, por lo que las jornadas de ensayo y la puesta en marcha del montaje han implicado un gran trabajo para el equipo, que busca transmitir un mensaje tan real, como crudo y conmovedor.
Javier Mora

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La obra, parte de la cartelera de fin de semana del Teatro Bellavista hasta los primeros días de junio, toma como contexto la compleja sensación emocional de los chilenos, quienes dramáticamente  se enfrentan a una situación análoga a lo que se vive en varios lugares de Latinoamérica, donde se experimenta una permanente insatisfacción respecto de lo social, lo que redunda en desesperanzadora abulia respecto de la vida, una sensación de esclavitud de la que, pareciera, no es posible liberarse. 

Con este complejo punto de inflexión, la obra genera un ambiente propicio para hablar de los sueños, contexto en el que uno de los protagonistas, "Tuco",  (personaje de Cohen), busca abandonarlo todo para dedicarse a su verdadera pasión, el canto. Y lo hace convencidísimo de que puede irrumpir en la escena musical tributando a Carlos Gardel, junto a un “acompañamiento” de guitarras que, asegura, le han comprometido al interior de su entorno más cercano. Este arrojo, resulta una iniciativa bastante incomprensible para su el incondicional Sebastián (rol de Javier Mora), quien no logra dar crédito al vuelco que está convencido en darle a su existencia su amigo.   

 

"Tal vez esta liberación sea el fin último de la existencia. Por alguna razón oscura, para ciertas personas, la vida se va convirtiendo, desde temprano, en un proceso obsesivo de búsqueda. Búsqueda de hallazgos predecibles, pero también insólitos: derrumbe de mitos, aparición de secretos, de talentos impensados, etc. 'Tuco' posee esta obsesión que se agudiza especialmente, pues navega entre una libertad simulada y (trabaja de obrero en una fábrica) y una libertad sublime (su convicción de que canta como Gardel). Esta lucha es simbólica, porque todos los seres humanos estamos, de una u otra manera, revolcándonos entre estos dos polos. Y a veces hay más, porque es imposible que sirvamos para una sola cosa: profesional, obrero calificado, deportista de alta competencia, artista, etc. Los recursos y habilidades, los talentos de los niños, jóvenes y mujeres de todo origen social, son infinitos. Pero las jaulas son las jaulas y necesitamos el alpiste para sobrevivir. 'Tuco' y 'Sebastián' forman parte de una misma entidad. Uno se lanza al abismo y su noble amigo trata de mantenerlo en la jaula, para cuidarlo de sí mismo y, sobre todo, para protegerlo de la burla despiadada de todos los demás", comenta Cohen. 

 

"Es una obra sutilmente subversiva, porque tras un mensaje de conformismo, apela a ese sentido infinito de búsqueda, audacia, fantasía y creatividad que nos define y nos determina como personas. Por eso, 'El Acompañamiento' destila un humor gráfico, negro, noble y profundamente humano", agrega. 

 

Para Mora, la invitación al público es "justamente, a liberarse. (La idea) es regalarse la oportunidad de ver este montaje sin ninguna pretensión. Sólo otorgarse la posibilidad de vivir, durante una hora, un momento especial e irrepetible. La vida está llena de 'Tucos' y 'Sebastianes', puntualiza. 

 

Respecto del regreso a la cartelera de la obra, Javier asegura que surge de la necesidad de  responder a "la motivación de recuperar una obra muy querida que, en lo personal, tiene un significado muy especial. En segundo término, este proyecto ha reunido  a un equipo muy potente y profesional que se ha involucrado a cabalidad en esto. Creo que debemos otorgarle al público la posibilidad de ver una obra de gran calidad humana. Hoy, más que nunca, toma sentido desempolvar obras como esta, que jamás pasan de moda. Las relaciones de amistad, la vejez y los sueños son tocados por el autor de manera magistral, es una obra que nadie debería dejar de ver, por el mensaje que nos entrega", concluye el profesional acerca del montaje al que el público puede acceder en la sala del Teatro Bellavista, recinto emplazado en calle Dardinac 0110, los días viernes y sábado a las 22:00 horas.

Información general en la cuenta de Instagram @horus.pro. 



 

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