Ex ministro de Defensa José Antonio Gómez defiende el estallido social y le pega fuerte al Oficialismo y la Oposición.

Opinión 24 de noviembre de 2019 Por
El ex ministro de Defensa, José Antonio Gómez, terminó con su silencio político para entregar un extendido y contundente análisis sobre el denominado "estallido social", el que ha alcanzado siete semanas.
José-Antonio-Gómez-A1

En el escrito, se muestra cercano al movimiento más importante desde el retorno a la democracia, distanciándose así de la "tibieza" con que la Oposición defiende, condena, felicita y luego critica a una efervescencia social que ha sabido diagnosticar la inoperancia política en los últimos treinta años. 

José Antonio Gómez le entregó un contundente recado a esta cocina de partidos: "tenemos que entender que hoy la clase política no es confiable y es despreciada". 

A continuación, el escrito del ex titular de Defensa y Justicia en el Gobierno de Michelle Bachelet: 

Es importante intentar colaborar para buscar soluciones a la situación que vivimos por más de 30 días. Para ello debemos salir del entorno de opiniones solo nuestras, analizar descarnadamente lo que hemos hecho ( me voy a centrar solo en los errores no los aciertos) . Y es necesario escuchar a los que están “ en la primera línea”, no de la violencia,sino de quienes impulsan los cambios y están en la calle todavía.

1.- Tenemos que entender que hoy la clase política no es confiable y es despreciada. Millones de personas salieron a empujar los cambios y los políticos en 36 horas , encerrados en el Parlamento llegan a una solución. No se le preguntó opinión a nadie de la primera línea, es verdad que es difícil identificarlos, pero existen trabajadores organizados que están en la calle, por ejemplo unidad social. Ellos se preguntan ¿qué cambió en tan pocas horas para q tan rápidamente hayan firmado un acuerdo inconsulto?. Será ¿La violencia ,la amenaza del estado de sitio?. No lo saben, solo escucharon que era el mayor acto de responsabilidad de la clase política, la clase que desprecian, la que no estaba en la calle.

2.- A poco de firmar el Acuerdo, importantes representantes de la derecha, ya sin la presión mayoritaria de la calle, interpretan  el acuerdo de manera que queda la sensación de que nada cambiará a menos que logremos los 2/3 de los convencionales. ¿ Cual es la respuesta de la primera línea?  Continuar en la calle , sino nada se lograra.

3.- Para elegir a los convencionales, el acuerdo señala que lo serán de la misma forma que se eligen a los diputados, por lo tanto en principio los independientes, dirigentes sociales no tienen chance a menos que “dadivosamente “ los Partidos les permitan llevar candidatos. Es decir, tienen que asociarse con quienes desconfían profundamente.

4.- Los plazos acordados están fuera de cualquier lógica de urgencia. El primer hito importante es en abril para el plebiscito. El segundo es en Octubre para elegir convencionales. El tercero a partir de esa fecha los meses q se establecen para la redacción de la Constitución. Es decir DOS AÑOS!. Con la ciudad en llamas !.

5.- Los convencionales deberán resolver los temas por los 2/3. La explicación es que esto es para que ambas partes  estén obligados a llegar a acuerdo, porque es lo que corresponde para hacer una Constitución consensuada, es decir un texto que nos represente democráticamente a todos. El problema que los que están en la calle , no quieren mas consensos y  no creen q eso vaya a llegar a puerto, porque desconfían de la clase política.

6.- Los garantes de estos temas son aquellos que los protestantes desconfían.

¿ Cuáles son los caminos que nos quedan para intentar resolver esta crisis? Nadie tiene la respuesta definitiva pero podemos intentar dar ideas. 

Lo primero es que en mi opinión la solución no pasa por un nuevo acuerdo en que todos los Partidos se reúnan con Piñera para acordar un nuevo pacto y ahora contra la violencia.


Esto a mi juicio sería la gota que rebasa el vaso para la desconfianza de quienes están en la calle y generaría una mayor violencia.


Piñera y su Gobierno es responsable político de haber señalado que estamos en guerra, ( solo la actitud valiente y honorable del General Iturriaga impidió que esa declaración de guerra permea con fuerza a sus subordinados . Si el General no da esa señal de paz, habrían sido aún más los afectados) Piñera es responsable  de la muerte de 22 protestantes , de 212 personas que perdieron ojos, miles de heridos, violaciones a mujeres y hombres etc . Piñera está denunciado internacionalmente por violaciones a los DD.HH y se esperan otros informes que lo corroboran.

Si lo señalado no es grave y no amerita una Acusación Constitucional , entonces no se lo que es grave. Dicho esto, si estuviéramos en una democracia consolidada y estable la Acusación se habría presentado y se habría aprobado frente a un Presidente inepto y  que ha cometido actos contrarios a la nación.

Como eso no es posible en el Chile de hoy ,ya que algunos han señalado que no es el momento , que ha sido elegido democráticamente y q debe terminar su periodo presidencial, doy por hecho que la realidad no permite llevarlo a cabo. Pero si pueden nuestros parlamentarios acusar constitucionalmente a quienes son los responsables políticos directos ,que son los ministros responsables. Esa es una tarea que deben llevar a cabo, sin vacilaciones y con fuerza nuestros Partidos  y parlamentarios. Esa debiera ser una tarea de primera línea nuestra.


 Esto no se agota en las acusaciones dos ejemplos. En estos días hemos escuchado a un Director General de Carabineros decir que no dará de baja a nadie aunque lo obliguen, ha mentido respecto del componente de los perdigones que usa Carabineros. Otro General señala que la forma de resolver este problema es extirpar las células cancerígenas y q en esta tarea caen células( ¡¡ personas!!) buenas y malas. 


A estos generales no les pasa nada, no hay una decisión de hacerlos responsables. Sin embargo si hacemos declaraciones contundentes respecto a la violencia de la calle.


¿Que sienten los que están protestando ? Que no hay nadie que los proteja y palabras violentas, hechos violentos engendra más violencia. 


La tarea de defensa de los derechos humanos debiera ser la primera línea de nuestros Partidos y parlamentarios. Aquí no es posible decir :”es que no es el momento “.


 La violencia debe ser condenada sin ninguna duda, venga de donde venga, pero aquí no puede caber la teoría del empate. Los delincuentes que saquean, son delincuentes, ese es su “trabajo” como ellos lo dicen, para eso se preparan. 


Los Carabineros que violan derechos, no son delincuentes, no se preparan para eso,por lo tanto quienes son parte de Carabineros que violan a una niña que ha sido detenida, perdónenme pero no es lo mismo y no puede ser tratado por igual. 

Lo segundo es que nuestros Partidos y parlamentarios debieran ser los impulsores de los cambios legales que permitan dar origen a una agenda social.


El problema es que estamos en la misma lógica de la medida de lo posible y de la “responsabilidad fiscal” . 
Se está quemando la casa y no somos capaces de exigir soluciones aceptables y no el 50% para los mayores de 80 años de la pensión básica solidaria.


Dirán que avanzar más rápido no es posible por los recursos que implican. Que debemos ser responsables de las finanzas fiscales .Esta misma monserga la escuchamos de nuestros ministros de Hacienda que cuidaban los balances fiscales como un dogma. 


Se puede hacer mucho más que poner 1.500 millones en un momento de crisis de esta magnitud. Esto no llevará a la crisis financiera del Estado y al populismo. Esto es ser realista.


Una de las medidas debiera ser tan potente que se debe entender que la lucha efectuada esta teniendo resultados. 


Para la primera línea los acuerdos son mínimos en la agenda social y los otros de largo plazo , con mucha incertidumbre en su cumplimiento.

Finalmente tenemos la obligación de buscar una salida a esta crisis que nos permita resolver nuestros problemas en la mayor armonía posible. Sin embargo está claro que con todos los acuerdos, las amenazas de reprensión etc hay una parte de la población que sigue en la calle. Está claro que hacer más de lo mismo no traerá la solución.  

El 2013, en las primarias de esa época planteamos los temas de hoy, Educación, AFP, agua, sin populismo con cifras, señalamos caminos y planteamos que la crisis social era inevitable,que se requería resolver institucionalmente el tema Constitucional y que el camino era la asamblea constituyente mediante la cuarta urna.

Se nos dijo que estábamos fumando opio. Hoy la situación que se vive nos obliga a actuar con urgencia y responsabilidad y no equivocarnos. Buscar los acuerdos es el camino correcto, pero la solución no está solo acordando lo mínimo. Siendo responsable, pienso que el único camino es plantearnos a los del frente con propuestas de cambios reales y que le hagan sentido a los ciudadanos y asumir la defensa irrestricta de la movilización pacífica y exigir y hacer efectiva las responsabilidades políticas, administrativas y penales por las violaciones de derechos.


José Antonio Gómez.

THE TIMES

Noticias y actualidad de Chile y del mundo. Política, economía, deportes, cultura, ciencia, ocio y sociedad

Recibe en tu correo las noticias más importantes del día

Te puede interesar