Cómo se reescribe la historia en Plaza Baquedano más conocida por Plaza Italia

Opinión 05 de noviembre de 2019 Por
La Plaza Baquedano, más conocida por Plaza Italia, en estas últimas tres semanas ha sido epicentro de las manifestaciones que se registran en la capital en el contexto del estallido social que vive el país.
Plaza Italia

Allí no sólo figura la estatua al General Baquedano, es también un símbolo, una histórica línea divisoria entre la pobreza (sector poniente) y la riqueza (sector oriente) de la capital y que es uno de los grandes traumas sociales que han provocado la denominada crisis social.

A raíz de este tema, el historiador y académico de la Universidad Mayor, Sergio Estrada, hace hincapié en cómo los manifestantes pueden construir una historia común, ya que, según comenta, la historia oficial se ha escrito “por sobre los sujetos que han tenido que sufrirla”.

Los monumentos que tenemos de forma general a lo largo y ancho de todo el país, fundamentalmente representan figuras que son parte de la historia oficial y que el gran conflicto con eso es que finalmente es que vienen a ser parte oficial que invisibiliza a sujetos que han tenido que sufrirla, por llamarlo de alguna manera”, explica Estrada y agrega que “cuando uno piensa en los monumentos de los conquistadores, claro es la celebración, ensalzamiento de figuras históricas que han sido muy cruentas, que han sido violadores, asesinos, muchas veces en contra de la población en general que en este minuto también está inmersa en un proceso de resignificación histórica”, asegura en diálogo con AgenciaUno.

Es sólo en ese sentido que podría entenderse, por ejemplo, que se derriben ciertos monumentos, especialmente de los colonizadores y conquistadores que llegaron a América, como ha ocurrido en el sur del país en el marco de estas manifestaciones.

“Lo que sucede es que tenemos una población que se siente parte y protagonista de la historia y que de alguna otra forma también ha comenzado a escribir la historia por mano propia. Comienza a destruir digamos estas figuras que marcaban, esa historia oficial que lo invisibilizaba o que más bien ensalzaba aquellos victimarios”, dice el historia de la Universidad Mayor.

En ese contexto por ejemplo, a juicio de Estrada “es súper sintomático que aparezca la cabeza de Pedro de Valdivia siendo sostenida por Lautaro, o sea, también estamos hablando de una población chilena, mestiza, de raíz indígena que en este minuto está hablando y está tomando las riendas por todos los oprimidos y por todas las personas y la población abusada por el sistema y sus representantes y, en ese sentido, tanto (Cristóbal) Colón como Valdivia son representantes de ese sistema opresor que se instala desde la llegada del español, si es que uno lo quiere leer como un proceso general de construcción de un país”, detalla Estrada.

LA FIGURA DE BAQUEDANO

Sobre la figura del General Baquedano, Estrada explica que “por un lado, yo creo que va más allá de la figura de Baquedano propiamente tal, en el sentido de que quién es Baquedano, participa en la Guerra del Pacífico, es una parte fundamental dentro de la Guerra Civil de 1891, de hecho es como la figura de transición que queda en el poder después de que Balmaceda se termina el gobierno de Balmaceda y se suicida el presidente y en el proceso en el que el Congreso empieza a tomar el poder, pero claro o sea que quiero decir con eso, Baquedano representa una figura militar en este preciso instante frente a todos los hechos que hemos visto en este último tiempo de violación a los Derechos Humanos, de violencia en las últimas semanas está completamente deslegitimada y completamente invalidada por parte de la población, lo que genera que esta figura que ensalzan justamente moral militares sean objeto de rechazo por parte de la ciudadanía”.

De alguna u otra forma Baquedano sí evoca a esa figura militar o a esa historia militar, que es una historia militar que finalmente indica, la mayoría de las veces, la defensa de intereses muy particulares en el caso de la Guerra del Pacífico, estamos hablando de la defensa de intereses ingleses sobre todo. Entonces finalmente lo que sucede con Baquedano más bien es eso, es como sufre la consecuencia digamos de los actos que ha desarrollado la institución contra la misma ciudadanía que lo rechaza como figura representativa o como figura que deban ser celebradas”, sostiene Estrada.

Además dice que “lejos del vandalismo lo que viene a hacer es un reemplazo de aquellas figuras que tienen un mayor significado, tienen una mayor relevancia y efectivamente representan a la ciudadanía que en este minuto se está movilizando”.

“Si es que llegase a decidir sacarla estaría de la mano con un cambio histórico también necesario o sea, finalmente quienes escriben la historia, por llamarlo de alguna manera, es la municipalidad o el Estado o la institucionalidad o es la ciudadanía. Entonces si es que deciden sacar la estatua de Baquedano yo creo que en este minuto no tendría un impacto tan significativo, porque el sentido que tiene Plaza Italia es completamente distinto a la existencia de la estatua o no”, explica el historiador.

De hecho, tiene tan poco sentido Baquedano por llamarlo de alguna manera, que se le reconoce como Plaza Italia cuando en realidad se llama Plaza Baquedano, entonces es como un significante vacío por llamarlo de alguna manera, en el cual la sociedad ahora sí le ha dado significado y sentido”, detalla.

LA “PLAZA DEL PUEBLO” Y LOS RAYADOS

Respecto de las voces que llaman a no borrar los rayados que desbordan Plaza Italia, pidiendo soluciones a la crisis, Estrada manifiesta a AgenciaUno que “detrás de esto también hay un proceso de territorialización o de ocupación de los espacios por parte de la ciudadanía”.

Entonces el día de hoy la Plaza Italia tal como está con todos los rayados, con todos los afiches que están pegados, todos los elementos que tiene simbólicos, tanto de que se ha dirigido como que se han destruido viene a ser como eso es como el monumento de una ciudadanía que se toma ese espacio como un espacio de reivindicación, de manifestación y por lo tanto, podríamos incluso ya no hablar de una Plaza Baquedano o no una Plaza Italia, sino que lisa y llanamente la plaza de este movimiento, la plaza del pueblo”, manifiesta el historiador.

En este siento, Estrada afirma que “incluso se le ha indicado en algunos espacios porque tiene que ver justamente con eso, o sea es la población, es el movimiento en la ciudadanía en general, porque hay un apoyo transversal al movimiento la que se ha tomado estos espacios la que se está representando en esos espacios y la que se está de una u otra forma también celebrando en estos mismos lugares”, concluye.

THE TIMES

Noticias y actualidad de Chile y del mundo. Política, economía, deportes, cultura, ciencia, ocio y sociedad

Recibe en tu correo las noticias más importantes del día

Te puede interesar