El Diario Electrónico

Colombia investigará el asalto contra el consulado de Venezuela en Bogotá

El Ministerio de Exteriores de Colombia aseguró este miércoles que las autoridades investigarán el asalto y saqueo de la sede consular de Venezuela en su capital, Bogotá, junto con indicar que su consulado en la ciudad de Puerto Ordaz también fue “vandalizado”.

“Sobre la vandalización de la instalación del consulado del vecino país en Bogotá, las autoridades investigarán los hechos”, indicó el Ministerio de Exteriores colombiano a través de un mensaje difundido en Twitter.

Asimismo, se investigarán también “las versiones que indican que los propios funcionarios se llevaron equipos y bienes debido a la falta de pago de sus salarios”. No obstante, Colombia precisó que ha solicitado a la Policía “el refuerzo de la vigilancia en ese sitio”.

En cuanto a la “vandalización” de las instalaciones colombianas en Puerto Ordaz, el Ministerio de Exteriores señaló que la “rechazan”. En este sentido, aclaró que “desde la ruptura de relaciones diplomáticas con el régimen de Nicolás Maduro”, la seguridad de sus instalaciones en el país caribeño “son prestadas por una empresa privada”.

Por su parte, el ministro de Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, reaccionó a las palabras del Ejecutivo colombiano y enfatizó que las imágenes del consulado venezolano en Bogotá “hablan por sí solas”. “A todas luces, Colombia incumple sus obligaciones con la Convención de Viena”, agregó.

En referencia a la “vandalización” de las instalaciones colombianas en Puerto Ordaz, Arreaza indicó que la “denuncia” es “lo típico en Colombia: otro falso positivo”. “Así mienten, con desparpajo”, añadió.

El Gobierno de Venezuela anunció que presentará una denuncia ante Naciones Unidas por lo ocurrido en su sede consular en Bogotá, suceso que describió como “una violación de la Convención de Viena”.

La relación entre Venezuela y Colombia se ha deteriorado últimamente, con varias acusaciones cruzadas incluidas. Venezuela ya denunció ante Naciones Unidas lo que considera una “escalada” de Estados Unidos y Colombia, después de una incursión naval procedente de Colombia, frustrada por el Ejército y la Policía, que se saldó con la muerte de ocho “terroristas”.