Irina Karamanos, sostuvo que, a su juicio, la figura “institucional” de la primera dama “no se va a echar tanto de menos”

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Hace 2 años

La coordinadora sociocultura de la Presidencia, Irina Karamanos, sostuvo que, a su juicio, la figura “institucional” de la primera dama “no se va a echar tanto de menos” y dijo esperar que su decisión se mantenga en los próximos gobiernos.

En entrevista con La Tercera, la cientista social con estudios de antropología y ciencias de la educación expresó que “la figura de la primera dama en su versión institucional no se va a echar tanto de menos. No es aquella parte la que está en el imaginario de la gente”.

Creo que es más bien la parte de la cercanía al presidente en tanto compañera, en tanto lo humaniza, la que genera empatía, lo hace accesible. Eso es un gran valor, solo que se ha concentrado mucho en la figura de la mujer, porque casi en la mayoría de los casos las que asumen este cargo somos mujeres”, agregó.

En ese sentido, Karamanos manifestó que “con eso pasa que se empieza a tener una expectativa de cómo es que funciona esa pareja presidencial y empiezan los estereotipos: qué es lo que se espera de la mujer del presidente, cómo debiera presentarse, qué cosas debiera decir o qué no, a qué temas se debiera abocarse, a cuáles no, etc. Esas dimensiones son parte de una tradición que se puede modificar. Acá estamos dando cuenta de un cambio cultural que existe y modificando una parte importante en términos democráticos y de modernización del Estado. Y tiene que ver con desanclar la parte institucional del rol”.

Además, se le consultó a Karamanos si cree que su decisión se mantendrá en los próximos gobiernos de la República. “Pienso que es un cambio que debiera quedarse. La discusión, incluso parlamentaria de más de sectores de derecha, ha dado cuenta de que hay una disposición a buscar la manera de hacer permanente este cambio”, contestó.

Este cambio de ahora es el primer paso, así que creo que lo más importante es no descartar ninguna decisión que pueda consolidar el que sea irreversible el rol institucional de primera dama. Por supuesto que tampoco pretendo, conociendo los procesos políticos e históricos, decir que es imposible que el próximo gobierno quiera o no reinstalar elementos de la primera dama. No podría hablar por ellos”, añadió.

Sin embargo, “me parece que esto no es una idea personal, hay una conversación, un debate público, que da cuenta también de un deseo de que el Estado sea responsable, más probo, más coherente con los espacios y los dineros que ocupa. A mí me parece que este espacio le da una injerencia institucional a una persona no electa democráticamente y eso es algo que en realidad merece respaldo público”, concluyó.