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Chile baja 28 puestos en ranking mundial de libertad de prensa

La vigésima edición de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa realizada por Reporteros Sin Fronteras (RSF) revela una doble polarización, amplificada por el caos informativo: la polarización mediática, que crea fracturas dentro de los países, y la polarización de los Estados, a escala internacional.

La Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2022, que evalúa las condiciones en las que se ejerce el periodismo en 180 países y territorios del mundo, pone de manifiesto los efectos desastrosos del caos informativo.

Uno creado por un espacio digital globalizado y sin regular, que favorece las informaciones falsas y la propaganda. En las sociedades democráticas, el desarrollo de medios de opinión al estilo de Fox News y la generalización de los circuitos de la desinformación, impulsada por las redes sociales, están provocando un aumento de las fracturas sociales.

Para el plano internacional, la asimetría que existe entre, por una parte, sociedades abiertas y, por otra, regímenes despóticos que controlan a sus medios y sus plataformas, mientras libran guerras de propaganda, debilita a las democracias. En ambos niveles, esta doble polarización es un factor de intensificación de las tensiones.

En el caso de Chile, la agrupación afirma que aunque la libertad de prensa está garantizada en la Constitución y en el ordenamiento jurídico, “no siempre se respeta en la práctica”, por lo que destaca que “el periodismo de investigación pierde terreno y las agresiones a periodistas se multiplican”.

En esa línea, RSF destaca que “el recrudecimiento de las manifestaciones y protestas, y el cuestionamiento del modelo político actual han dejado al descubierto las violencias perpetradas contra los periodistas por la policía y los organismos de inteligencia militar. Las leyes existentes son poco eficaces para proteger a los profesionales de la información y, a pesar de algunos avances, los ataques contra los periodistas y los medios siguen quedando mayoritariamente impunes”.

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La invasión de Ucrania (1060) por Rusia (1550), a finales de febrero de 2022, es emblemática de este fenómeno. Puesto que se preparó mediante una guerra de propaganda. Entre los regímenes autocráticos más represivos, China (175o) ha utilizado su arsenal legislativo para confinar a su población y aislarla del resto del mundo; especialmente a la de Hong Kong (1480), que se desploma contundentemente en la Clasificación. La lógica del enfrentamiento por bloques se refuerza, como sucede entre la India (1500) del nacionalista Narendra Modi y Pakistán (1570). En Oriente Medio, una libertad de prensa insuficiente sigue afectando al conflicto entre Israel (860), Palestina (1700) y los países árabes.

¿Qué alimenta la polarización mediática?

 

En los regímenes democráticos, la polarización mediática refuerza y alimenta las fracturas internas de las sociedades; como sucede en Estados Unidos (420), a pesar de la elección de Joe Biden. El auge de las tensiones sociales y políticas se ve avivado por las redes sociales y por nuevos medios de opinión, en países como Francia (260). En algunas “democracias iliberales”, la represión a la prensa independiente es un factor de polarización intensa. En Polonia (660), por ejemplo, las autoridades han afianzado el control del sector audiovisual público, así como su estrategia de
«repolonización» de los medios privados. El trío en cabeza de los países nórdicos -Noruega, Dinamarca y Suecia- sigue siendo un modelo en el que la libertad de expresión se realiza en todo su esplendor, y este año, gracias a sendos cambios de gobierno, Moldavia (400) y Bulgaria (910) destacan por la esperanza de tiempos mejores para la situación de los periodistas. Aunque los medios sigan mayoritariamente en manos de los oligarcas.

Record de países con Libertad de Prensa en situación muy grave

 

Un número récord de países en situación “muy grave”. Doce países en total conforman la lista roja de nuestra Clasificación, entre los que figuran Bielorrusia (1530) y Rusia (1550). Entre los países más represivos para la prensa, Birmania (1760) se codea con Corea del Norte (1800), Eritrea (1790), Irán (1780), Turkmenistán (1770) y China (1750). En el primer país el golpe de Estado de febrero de 2021 ha hecho retroceder brutalmente diez años la situación de los periodistas.

“La redactora jefe de Russia Today, Margarita Simonian, reveló la base de su pensamiento en un programa de la cadena Russia One. Ahí afirmó que «ninguna gran nación puede existir sin controlar la información”. El secretario general de RSF, Christophe Deloire señaló que «el despliegue de un armamento mediático en los países autoritarios aniquila el derecho a la información de sus ciudadanos; y explica, a la vez, el aumento de unas tensiones en el plano internacional que pueden llevar a las peores guerras.

En el ámbito interno, la ‘foxnewsización’ de los medios es un peligro funesto para las democracias; porque socava las bases de la concordia civil y de un debate público tolerante. Frente a estas derivas, urge tomar las decisiones necesarias, promoviendo un New Deal para el periodismo, tal y como propone el Foro sobre Información y Democracia. A la vez, adoptando un marco legal adecuado que cree un sistema de protección de los espacios informativos democráticos”, añade.

Una nueva metodología para la Clasificación

 

Con motivo de la vigésima edición de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, RSF ha evolucionado su metodología. Ya que trabajó con un comité de expertos procedentes del mundo académico y mediático.

Este trabajo ha permitido definir la libertad de prensa como “la posibilidad efectiva para los periodistas, como individuos y como colectivo, de seleccionar, producir y difundir informaciones en aras del interés general. Independientemente de las interferencias políticas, económicas, legales y sociales, y sin amenazas para su seguridad física y mental”. El resultado son cinco nuevos indicadores que estructuran la Clasificación. Y que dan una visión de la libertad de prensa con toda su complejidad: contexto político, marco legal, contexto económico, contexto sociocultural y seguridad.

En los 180 países clasificados por RSF, estos indicadores se evalúan sobre la base de un listado cuantitativo de los ataques cometidos contra periodistas y medios; así como del estudio cualitativo de las respuestas de centenares de expertos en libertad de prensa seleccionados por RSF. Que incluyen a periodistas, académicos, defensores de los derechos humanos, etc.
a 123 preguntas. El cuestionario ha sido actualizado con el fin de reflejar mejor determinados factores, especialmente los relativos a la digitalización de los medios.

Esta evolución metodológica hace que las comparaciones en posición y en puntuación entre 2021 y 2022 deban manejarse con precaución. La recopilación de datos se detuvo a finales de enero de 2022, pero se han realizado reactualizaciones entre enero y marzo de 2022, para aquellos territorios en los que la situación había cambiado drásticamente (Rusia, Ucrania y Mali).

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