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Estados Unidos: Trituran tortugas y peces vivos para alimentar otros peces en matadero

Igualdad Animal, una de las principales organizaciones internacionales de protección animal, publicó escenas perturbadoras filmadas en 2020 de manera oculta la crueldad animal que impera en “Simmons Farm Raised Catfish” situado en Yazoo City, Misisipi, uno de los mayores mataderos de peces bagre de Estados Unidos y que es inspeccionado por el Departamento de Agricultura del país.

De acuerdo con imágenes de la cámara oculta y las declaraciones de los testigos, cientos de peces bagre son dejados fuera del agua durante períodos prolongados -hasta una hora- antes de ser decapitados, para que se asfixien lentamente mientras los trabajadores hacían sus descansos.

También peces son decapitados cuando están plenamente conscientes, ya que durante el proceso de aturdimiento eléctrico muchos recuperan la movilidad y empiezan a jadear y a mover las aletas mucho antes de ser finalmente degollados, informó la organización de protección animal en un comunicado.

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simismo tortugas y peces de captura incidental son colocados en cubos sin agua para ser posteriormente triturados vivos y, según un empleado, utilizados como alimento para los peces bagre de Simmons que aún están en crecimiento;

Algunos peces vivos considerados de tamaño insuficiente, con deformaciones y cicatrices, son olvidados en cubos sin agua en la planta de matanza durante horas, por lo que los animales sufren de asfixia durante todo ese tiempo.

Igualdad Animal presentó pruebas a la oficina del sheriff y al fiscal del condado de Yazoo, detallando las violaciones documentadas durante la investigación de un mes de duración a las leyes existentes de Misisipi que hablan de maltrato y crueldad animal, incluyendo graves violaciones de la prohibición legal de mutilaciones innecesarias y formas crueles de “llevar” o “transportar” a los animales, asimismo pidió una investigación penal sobre la piscifactoría de bagres.

“Nuestra investigación reveló violaciones persistentes a la ley del estado de Misisipi. Deben presentarse cargos contra Simmons para poner fin a los continuos abusos”, indicó Sharon Núñez, presidenta de Igualdad Animal.

La ley de Misisipi establece que cualquier persona responsable del cuidado y la manipulación de “criaturas vivas”, incluidos los peces, no puede torturar o atormentar, ni privarlos del sustento necesario (como el oxígeno), ya sea por crueldad intencionada o por mera negligencia.

Al provocar que cientos de peces sean sometidos cada día a este tipo de trato, Igualdad Animal sostuvo que la dirección y los propietarios de Simmons deberían ser considerados responsables penalmente en virtud de la ley anticrueldad de Misisipi.

En contra de las evidencias que ha presentado Igualdad Animal, Simmons afirmó que los peces se procesan “en 30 minutos y de forma rápida y estéril”, por lo tanto Igualdad Animal presentó denuncias ante los fiscales generales de los estados de Alabama, Georgia, Luisiana, Misisipi y Tennessee, alegando que las afirmaciones falsas y engañosas de Simmons sobre sus productos y prácticas de producción constituyen prácticas comerciales desleales o engañosas en virtud de las leyes de protección del consumidor de esos estados. En respuesta, Simmons aceptó eliminar de su sitio web la afirmación de que los peces se procesan “en 30 minutos”.

Sin embargo, aunque se ha retirado esta leyenda de su página web, los peces siguen siendo cruelmente tratados y matados, pues, pese a que los productos de Simmons tras ser inspeccionados llevan el sello oficial del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, para luego abastecer a restaurantes, tiendas de comestibles y empresas de servicios alimentarios, no existe ninguna ley federal que obligue matar a los peces de forma humanitaria.

 

Dado que los inspectores del Departamento de Agricultura no controlan la crueldad de los animales, alegó la organización.

Las pruebas científicas definitivas detallan la capacidad y el alcance de los peces para experimentar dolor y angustia. Un estudio publicado el año pasado sobre los efectos de los métodos comerciales de aturdimiento en la función cerebral del pez bagre revisó la ineficacia del aturdimiento eléctrico. El estudio determinó que el pez bagre recupera la sensibilidad de un aturdimiento de dos segundos en 30 segundos, y se recupera de un aturdimiento de 10 segundos después de 1,7 a 4,9 minutos.

 

Cuando se permite que peces bagre, como los criados en Simmons, se recuperen del aturdimiento, experimentan miedo, ansiedad, dolor, sufrimiento y angustia, que podrían ser evitables durante su muerte.

 

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